lunes, 9 de octubre de 2017

Día Nacional del Obstetra



 10 DE OCTUBRE 




La obstetriz/obstetra contribuye significativamente a la reducción de la muerte materna mediante la atención con calidad de la gestante, su hijo, pareja, familia y comunidad en general.
Contribuye también en la prevención del embarazo en adolescente, de enfermedades de transmisión sexual y del cáncer ginecológico.
Fomenta la integración familiar y de pareja, estimula la adecuada comunicación, promoviendo estilos de vida saludable.
Contribuye en la ejecución y proyectos de desarrollo de la población en general.
Vela por la salud sexual y reproductiva en base a principios, valores, respeto a los derechos, defensa de la vida desde la concepción. 


ANTECEDENTES DE LA PROFESIÓN DE OBSTETRICIA EN EL PERÚ

En el Perú, las culturas preincaicas (2500 años a.c.) ya sabían que el embarazo era producto de la relación sexual, tenían mecanismos de planificación familiar y existían mujeres que ayudaban en el parto. La historia peruana revela que en el año 1025 a.c. se prescribían infusiones de la hierba Witapallo, con el fin de aminorar el dolor de las parturientas.
En el siglo XVII, en Lima, la profesora de obstetricia Feliciana de Jáuregui trató de erradicar el empirismo obstétrico que estaba causando mortalidad. En 1781 el padre Francisco Gonzales Laguna ya escribía sobre la necesidad de formar personas para la asistencia de las mujeres en sus partos: "Debían ser estas instruidas, examinadas, aprobadas, juramentadas y en suficiente número; y asimismo excluidas del oficio, bajo graves penas, las que se introdujesen en él, si así no fuesen". El mismo religioso proponía una cartilla para la educación a parteras con normas y principios morales; fijando las primeras pautas para la formación científica, técnica y profesional de la Obstetricia.
En el Perú, antes y sobre todo después de la gesta independentista de 1821, los partos eran atendidos en los domicilios por parteras aficionadas, con los riesgos que esto implicaba, pues no tenían estudios en la materia, solo la práctica de su oficio por haber asistido otros partos. En estas circunstancias llegan al Perú, provenientes de Europa, dos destacados profesionales de Obstetricia: el Dr. Juan Fessel y Benita Paulina Caudeau de Fessel (en el Perú fue conocida como Madame Fessel); fue entonces que el Dr. Hipólito Unanue, Ministro de Salud de la época, propuso al gobierno crear una clínica de maternidad para la atención de partos a las madres pobres, así como la capacitación de jóvenes para que estudiaran la ciencia y el arte de la Obstetricia tal como se acostumbraba en las Escuelas de Francia. Don Andrés de Santa Cruz, Jefe de Gobierno, mediante Decreto del 10 de Octubre de 1826, determina que en el Colegio de Santo Tomás, en la ciudad de Lima, se estableciera una Escuela de Parto (hoy Escuela Académico Profesional de Obstetricia de la UNMSM) para la formación de jóvenes en el arte y ciencia de su atención y una Casa de Maternidad (hoy Instituto Nacional Materno Perinatal) para socorrer a las mujeres pobres en sus partos.
Dicha Casa de Maternidad sería financiada por la Sociedad de Beneficencia Pública y dirigida por Madame Benita Paulina Caudeau de Fessel, quien puso en ejecución el Plan de Estudios que incluyó los cursos de anatomíafisiología, parto normal y con complicaciones, entre otros. Es así que el Estado reconoce a la Obstetricia como profesión, tempranamente en la vida Republicana. En 1827, en el informe de don Matías Maestro, publicado en el diario oficial El Peruano, ya se leía: "Con justa razón ocupará el primer lugar esta casa, que por su trascendencia en el bien, será la más útil. Su oportuna ubicación en el que fue Hospital del Espíritu Santo, bajo la dirección de Madame Fessel, cuya inteligencia en el arte de obstetricia acreditará el curso elemental que está imprimiendo, hará ver que los conocimientos de esta profesión nos eran desconocidos, como son apreciados en todas las cortes de Europa"
El 2 de enero de 1829, se dicta la primera clase de Obstetricia bajo la conducción de madame Fessel quien estableció reglas para el funcionamiento de la Escuela de Partos, entre ellas:
- Nadie podría en lo sucesivo ejercer la honrosa y difícil profesión de partera sin haber cursado estudios en la Escuela.
- Las alumnas más aplicadas, con talento y buena conducta y con mayor esperanza de aprovechamiento, ingresarían como colegialas residentes, hasta ser instruidas en el arte, obstetricia, sangría y vacunación.
- La necesidad imperiosa de realizar el estudio teórico y práctico del parto, para atender con eficiencia a la paciente y no arriesgar la vida de la madre y del niño.
- La verdadera práctica no se alcanza sino en las Escuelas de Partos, con intervención de los facultativos que explicarán en el maniquí las diferentes posiciones en que pueda presentarse el niño, y harán todas las demostraciones necesarias siempre antes de los partos.
- La necesidad de introducir nuevas técnicas y orientaciones para desterrar los defectos de los tiempos bárbaros anteriores.
Sin embargo, la agitación política que vivía el país por aquellos días, no permitió ejecutar las medidas dictadas. La persistencia de Madame Benita Paulina Cadeau de Fessel para crear en Lima la Escuela de Parteras, determinó al fin su fundación, el 14 de mayo de 1830.
Madame Benita Paulina Cadeau de Fessel, dirigió dos años La Casa de Maternidad, convirtiendo a Lima en la primera ciudad en la América Meridional, que contó con un centro docente para preparar a las llamadas matronas, hoy obstetras.
En 1836, Madame Fessel, delicada de salud, retorna a Paris, asumiendo dicho cargo, la Sra. Manuela Torres el 31 de diciembre de 1836. En 1850 La Junta de Medicina señala los requisitos para obtener el diploma de Matrona. En 1856, durante el Gobierno Provisional de Ramón Castilla, se oficializó la inclusión de la Cátedra de Obstetricia en la Facultad de Medicina, para la enseñanza de partos y enfermedades puerperales. Ese mismo año funcionan las dos escuelas, la de Medicina y la de Obstetricia. En 1895 la Escuela de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos incorpora a la Escuela de Obstetrices a la Facultad de Medicina de San Fernando. Desde 1923 la profesión solo se ejerce por quienes posean título universitario y la licencia. Era obligatoria igual que para médicos. El perfil estaba orientado a la atención pre, intra y postparto, así como el reconocimiento de la prescripción de fórmulas cordiales, tónicas, de sepsis y antisepsis.  
Don Manuel Prado, Presidente del Perú, en 1961 reconoce entre los profesionales de las ciencias médicas a médicos, odontólogos, farmacéuticos y obstetrices, para el reconocimiento de derechos especiales. El 15 de julio de 1975, mediante Decreto Ley Nº 21210 se constituyó el Colegio de Obstetrices del Perú, hoy Colegio de Obstetras del Perú, como entidad autónoma y representativa de los profesionales de obstetricia en todo el territorio, con personería jurídica y sede en la ciudad de Lima; se estableció la colegiación como requisito indispensable para el ejercicio de la profesión. La primera decana fue la Obstetriz Consuelo Montoya de Solar. Desde 1980, se reconoce a los profesionales de las ciencias médicas: Médico Veterinario y Obstetriz, nuevos niveles remunerativos que garanticen la línea de Carrera, en un proceso de recategorización.
El año 1981, se reconoce a la profesión de Obstetricia como profesión médica, indicando que los profesionales que ejercen la profesión disfrutarán de los mismos derechos que la legislación y demás disposiciones otorgan a la profesión médica  El año 1985 el Ministerio de Salud aprueba la Directiva No 088-85-DVM sobre Lineamientos Generales en la Atención Obstétrica en los Establecimientos de Salud y señala las responsabilidades profesionales.
El año 1988 este mismo Ministerio, reconociendo la vigencia de la Ley Nº 23346, señala la definición de la carrera, estructura de cargo y funciones. ; y el año 1991, reitera el cumplimiento, en todos los establecimientos del Sector Salud, del perfil ocupacional de los profesionales Obstetras

HISTORIA DE LA OBSTETRICIA EN EL PERU
La historia del Perú se remonta a la época desde la prehistoria hasta nuestros días y puede dividirse hasta nuestros días y puede dividirse en tres periodos: 
a-época de la prehistoria hasta la dominación de los incas 
b-época del coloniaje
c-época republicana.

A. ÉPOCA PREHISTÓRICA HASTA LA DOMINACIÓN DE LOS INCAS
Se pueden apreciar conocimiento a través de las cerámicas de las culturas prehistóricas y de los cronistas En la etapa mitológica, admitían que existen seres superiores que ayudan en los momentos difíciles del parto En esta época algunas mujeres parián como lo hacen diferentes mamíferos y que apenas concluía el parto se dirigían al rio para lavarse y hacer sus cosas diarias Otras mujeres tenían conocimiento claro del embarazo, practicaban la planificación familiar. 2500 aac En el siglo II de nuestro era surgieron en el Perú dos grandes culturas las de las collas en las cordilleras y altiplanicie y la de los Chimús, Yungay y mochicas en las costas. Es la cultura mochica la que da origen al arte de la obstetricia como se pueden apreciar en sus cerámicas. Existían mujeres que ayudaban al parto. En la época incaica castigaban con el destierro y con la muerte quienes interrumpían el embarazo la obstetricia era un arte primitivo. La práctica del parto era tan natural, una vez producido el parto se lavaban los genitales y según su creencia se purificaban. Cuando se producían los partos complicados recién recurrían a las mujeres que tuvieron hijos gemelares ellas eran consideradas las maestras. Tomaban cocimientos de plantas especiales. Los partos gemelares y los deformes eran considerados como mal agüeros.
Dado que el parto en aquellas épocas prehistóricas ocurría de manera solitaria, sin acompañamiento, ha de considerarse que esa fue, asimismo, la época preobstétrica. La mujer primitiva en trance de parto se alejaba de los suyos para aislarse y dar a luz sin nadie en frente, sola, en las orillas de los ríos o de las lagunas, o, según las circunstancias, en la soledad del bosque o en la oscuridad de la caverna, padeciendo los dolores sin gritar, pues, las fieras merodeaban muchas veces a su alrededor. La posición instintiva que adoptaba tenía que ser en cuclillas, pues así le era más fácil y productivo pujar. Ella sabía, igualmente de manera instintiva, como lo saben las hembras de otras especies animales, que había que separar a su hijo de la placenta; lo hacía trozando el Cordón umbilical por machucamiento o con el filo de una piedra. El agua, que era para muchas tribus una deidad o elemento purificador, se encargaba de limpiar la sangre de los exploración ginecológica de la recién parida y del cuerpo del recién nacido.
 LOS INCAS
Como se sabe, en la parte central de la América del Sur conocida con el nombre de Alto Perú floreció la cultura incaica, comparable a las culturas aztecas y maya. Para los habitantes de esa región el aborto era severamente castigado según disposiciones del Inca Pachacutec. No obstante se llevaba a cabo mediante la administración de purgantes o masajes en el vientre. Francisco J. De Urioste, de quien hemos recogido estas noticias, señalaba que el infanticidio estaba autorizado si el recién nacido presentaba alguna deformidad. Durante el embarazo la mujer debía reducir su actividad laboral, ayunar con frecuencia y privarse de algunos alimentos, especialmente la sal. Se invocaba a Pacha Mama y la luna, para que el parto tuviera una feliz culminación.
Según J. M. Balcázar en su Historia de la medicina en Bolivia, el parto era asistido. Las mujeres daban a luz boca abajo, en cuatro pies, las manos en el suelo: la comadrona recibía la criatura por detrás. Empero, refiere el Inca -Garcilazo de la Vega (citado por De Urioste) que las indias "parían sin partera, más era hechicera que partera". También cuenta Garcilazo que "llamaban Huaca a las cosas que salen de su curso natural, como la mujer que pare dos de un vientre, a la madre y a los mellizos daban este nombre, por extrañeza del parto, y nacimiento; a la parida sacaban por las calles con gran fiesta, y regocijo, y le ponían guirnaldas de flores, con grandes bailes y cantares, por su mucha fecundidad; otras naciones lo tomaban en contrario, que lloraban teniendo por mal agüero tales partos".
Parece, no obstante el anterior testimonio de Garcilazo, que el parto, en efecto, era asistido. Una prueba fehaciente la aporta Lucas Molina Navia al referir la existencia de huacos (alfarería preincaica e incaica) que muestran a la parturienta sentada asistida por una mujer. También señala Molina que existen huacos -sin duda documentos de gran valor histórico- que ponen de presente que la operación cesárea era practicada en aquellas calendas. En el Alto Perú, según De Urioste, la parturienta se encerraba con la partera; al esposo le estaba prohibido ingresar a la habitación. La placenta y la sangre eran enterradas y cubiertas con arena. La madre descansaba en decúbito ventral durante ocho días. El Inca Garcilazo por su parte refiere que "la parida se regalaba menos que regalaba a su hijo porque pariendo, se iba a una arroyo o en casa se lavaba con agua fría y lavaba a su hijo y se volvía hacer las haciendas de su casa como si nunca hubiera parido.
Una costumbre curiosa es la que relata J. M. Balcázar refiriéndose al territorio boliviano: luego del parto el esposo se metía en la cama para despistar a los malignos. No hay duda de que lo que estilaban era la covada" (del latín cubare: estar acostado), costumbre que se han prestado a especulaciones de diferente tipo y que, según parece, ha sido observada en los distinto continentes y en todos los tiempos. Bernad This en su libro El padre: acto del nacimiento cita a Max Muller quien opina: "La ciyvade se dice aún, en ciertas hablas de Francia, de la caprichosa costumbre en virtud de la cual, cuando una mujer ha parido, el marido se mete en la cama, toma al niño y recibe las felicitaciones de sus vecinos. De los países vascos o de los Pirineos españoles, esta absurda costumbre parece haberse difundido hasta Francia, donde recibió el nombre defaire la couvade (hacer la covada)". Bastian, también citado por This, considera que esta costumbre tenía la finalidad de engañar a los diablos para que no hicieran daño a la mujer ni al recién nacido; al mismo tiempo permitía al padre afirmar su paternidad. Como vemos, la tal costumbre no fue traída por los conquistadores españoles ni tampoco trasladada por ellos a Europa. Según la escrita norteamericana Gena Corea -feminista infatigable y exaltada-, la covada no ha tenido otra finalidad que suplantar las funciones de la mujer; mediante esta costumbre, al decir suyo, "los hombres reniegan o devalúan la importancia de la mujer y pretenden parir ellos mismo". Claro que ella interpreta la "pollazón", que es la simulación de los dolores del parto por el hombre, como una forma extrema de la covada. Entre los araucanos, habitantes del extremo sur del continente americano, tenía vigente la pollazón-covada, pues mientras la mujer paría, el marido guardaba cama y sólo se levantaba cuando aquella regresaba, es decir, a los ocho días posteriores al parto. Lo habitual era que permaneciera veinte días acostado, sin hablar, indiferente a todo, y su cuidado estaba a cargo de los vecinos, que le proporcionaban lo necesario para susubsistencia.
B. ÉPOCA DEL COLONIAJE
En esta etapa el ejercicio de la obstetricia guarda relación con el adelanto o atraso de los conocimientos que tenían en España Daban mas importancia a las guerras y dejaban de lado a la salud Se tomaban brebajes y no había avance en la medicina y por lo tanto en la obstetricia En 1630 aparecen en américa las primeras parteras La única profesora que se tiene conocimiento de esa época es FELICIANA DE JAUREGUI que ejerció la docencia en lima a fines del siglo XVII La cirugía obstétrica en el coloniaje muestra con la episiotomía que realizaban en algunos casos En 1781 el 25 de setiembre el virrey Agustín de Jáuregui expide un Decreto Supermo dado a conocer el 1 de octubre, por lo que se le obliga a algunos cirujanos a prácticas de la cesárea en los casos que se requiera y que culmina con la Real Cedula el 13 de abril de 1804, que dispone el modo de hacer la cesárea, después de la muerte de la paciente Hipólito Unanue reformador de la medicina peruana propone en su proyecto presentado al virrey Fernando de Abascal en 1805, la necesidad de proceder a la creación de la catedra de partos en el colegio de medicina donde saldrían comadronas preparadas para este arte El plan de Unanue constituye, el origen científico de la Obstetricia en el Perú
 ÉPOCA REPUBLICANA
 El 14 de Agosto de 1826, el Presidente Santa Cruz concedió la autorización de la creación de la casa de maternidad para ejercer la obstetricia en Lima; dirigida por la señora Paulina Benita Cadeau de Fessel, afines de socorrer a las mujeres pobres en sus partos y formar parteras instruidas y hábiles para poder criar y educar a los niños hasta la edad de los cinco años. El 14 de mayo de 1930 fue la fundación de la escuela de parteras en Lima que contó con un centro de docente para preparar a las llamadas matronas, hoy Obstetrices.

http://www.monografias.com/docs114/historiaobstetricia/historiaobstetricia.shtml


Fraternalmente

Dr. Luis Romero Yahuachi

martes, 29 de agosto de 2017

Celos



DEFINIENDO EL TÉRMINO

Celos, del griego zélus del latín zélosus, es definido por el diccionario como la "sospecha, inquietud, y recelo, de que el ser amado haya puesto o ponga su cariño en otro". Los celos tienen mala prensa, pese a ser uno de los sentimientos que nos acompañan desde que iniciamos nuestros primeros pasos en la Tierra.
La primera vez que manifestamos celos frente a nuestra pareja causamos gracia. Esa mujer o ese hombre comprenden que estamos enamorados y toman esta reacción como un signo inapelable de nuestro amor, a lo mejor hasta ese momento no declarado.
Claro está que el sentido del humor frente a nuestra explosión por celos no le durará toda la vida. El celoso acosa, persigue, quiere controlar obsesivamente su posesión.
Si pensamos en el contexto social nos preguntamos: ¿los celos son hoy los mismos que los de ayer? ¿los de la década del 30, del 50, los de los últimos quince años?
¿O los celos están "fuera del tiempo?

CELOS PATOLÓGICOS Y CELOS NO PATOLÓGICOS

Los celos consisten habitualmente en una preocupación por la posible pérdida de una persona amada o malestar por la relación real o imaginada que esa persona tiene con alguien más. Quienes sienten este tipo de celos prefieren que sus parejas permanezcan con ellos y no desean que tengan una relación demasiado íntima con nadie más. Pero cuando esos celos están acompañados de intensos sentimientos de inseguridad, auto-compasión, hostilidad y depresión y producen una baja sensible en la calidad de vida de los integrantes del vínculo, pueden ser destructivos para la relación. Allí podríamos estar hablando de celos patológicos.
Las personas con celos patológicos, exigen a su pareja que no se implique emocionalmente con otras personas. Ven como rival o enemigo potencial a cualquier ser del sexo opuesto que se acerque a su pareja (en el caso de heterosexuales) o del propio sexo (homosexuales). En ese caso suena la alarma: ¡peligro, a mi pareja se le derrite el cerebro y se enamora del otro!
Su pensamiento es rígido y dogmático, porque siente que si pierde a su pareja esto será terrible e insoportable. De allí su característica controladora, vigilante, asfixiante, insegura, deprimida en ciertos momentos, agresiva en otros y siempre dependiente. Su pacto secreto es: te doy todo pero dame todo, si no serás una mala persona y tendrás que ser castigado/a.
De allí a un acto de violencia hay un paso. El o la que sufre celos patógenos no se imagina la vida sin la otra persona, pues piensa que si se separa no conocerá a nadie más. Su contrato con el otro, como el del bebé recién nacido con la madre, fantasmáticamente un vínculo de supervivencia, y cuando se suspende la provisión de suministros narcisísticos, a través del cariño o la sola alarma de que puede perderse al ser amado, genera una defensa desesperada de esa persona. Su lema es:
Tengo que estar absolutamente seguro/a en todo momento de que mi pareja me ama, ya que necesito su amor para vivir. Y tengo que estar atento porque cualquiera en el momento menos pensado me la, lo, puede robar.
La ley del todo o nada.
En las entrevistas que se realizamos a prestigiosos terapeutas y que están contenidas en el capítulo dos de este trabajo, intentamos tres maneras de analizar los celos:
  1. Como un sentimiento o un afecto en si mismo.
  2. Definir al portador de los celos, al celoso.
  3. Indagar el hombre y sus celos pero en situación teniendo en cuenta su contexto social, educacióncultura que lo atraviesa y además las características propias de su pareja en el momento de la puntuación. No todas las personas son celosas con todas sus parejas, lo cual significa que a veces hay "provocadores/es" conscientes o inconscientes de celos, llamados vulgarmente, histéricos/as.




PROFUNDIZANDO.(los autores fundamentales)
¿ Qué dice MELANIE KLEIN sobre los celos?
Habrá sido celoso el marido de Melanie Klein. Su biografía la presenta como una mujer inquieta que con frecuencia se mudaba de ciudad y adquiría un nuevo desafío. No sólo realizó técnicas lúdicas en terapias infantiles, sino también se ocupó de grupos de adolescentes con adicciones, ya en Estados Unidos.
Para Melanie Klein existe un "Edipo temprano" que comienza a desarrollarse en la etapa depresiva del bebé, cuando éste percibe a la madre como objeto total, y se ve afectado por el fuerte vínculo que descubre entre su madre y su padre. Hanna Segal en su libro Introducción a la Obra de Melanie Klein, editorial PAIDOS, define esta situación afirmando que la misma le origina al bebé intensa frustración, celos, envidia, fantasea que sus padres están casi en coito continuo, y que se dan entre si gratificaciones que él, el bebé, desea exclusivamente para si.
Melanie Klein diferencia envidia de celos y voracidad.
Los celos se basan en el anhelo de poseer íntegramente al ser amado, al objeto de deseo, y excluir todo rival. La relación es triangular y este sentimiento es posible a partir de ese momento de la vida en la que el sujeto puede reconocer y diferenciar la existencia de objetos y de relaciones objetales. En la envidia el deseo es ser uno tan bueno como lo es el objeto, y de no poder hacerlo, intentar destruirlo para que el dolor que produce la envidia cese. La voracidad en cambio es el intento de extracción de todo lo bueno que posee el objeto sin medir las consecuencias de ese acto.


Aquí van sus definiciones, anotemos:
Envidia:
Consiste en colocar impulsos destructivos y partes malas dentro del objeto, con el fin de dañarlo, destruirlo y controlarlo. Identificación proyectiva destructiva, fundamentalmente sobre objetos parciales. Tiene un componente libidinal menos intenso que la voracidad y está impregnada del instinto de muerte.
Celos:
Se basan en la envidia, comprenden una relación de al menos dos personas y conciernen principalmente el amor que el sujeto siente que le es debido y le
ha sido quitado o está en peligro de serlo, por un rival. Son necesariamente una relación de objeto total.
Melanie Klein señala que al comienzo de la vida hay dos fuentes de ansiedad:
la interna estaría dada por el instinto de muerte que fundamenta el temor a la aniquilación y la externa, que estaría dada por la experiencia al nacer en forma de la primera castración y sería la base de las angustias posteriores.
La primera relación objetal que realiza el niño es la alimentación y se realiza con el pezón de la madre, tanto para los instintos de vida como para los de muerte, impulsos que estarían en equilibrio cuando el bebé está libre de hambre y tensión interna. El equilibrio se puede perturbar tanto por pulsiones internas como por elementos del medio, desencadenando la avidez.
Cualquier aumento de la avidez fortalece la sensación de frustración y paralelamente aumenta la intensidad de la agresión, lo que simultáneamente incrementa la ansiedad persecutoria y esta aumenta, a su vez la avidez, formando un círculo cerrado. Por otro lado, a medida que aumenta la gratificación, disminuye la envidia, la disminución de la envidia permite mayor gratificación y esto a su vez, estimula la disminución de la envidia.
Para Lacan los hombres y las mujeres no se diferencian por sí al reconocerse sino que, en tanto seres hablantes, son reconocidos, es decir, supone la asunción del propio sexo mediante la aceptación del sexo del Otro, más allá del encuentro con la diferencia sexual anatómica que describió Freud. Se trata de la confrontación con la existencia de una relación distinta a la castración, una posición distinta en el deseo, un estilo distinto en el amor, otro goce que no es el goce de uno
"No sé qué soy" es el síntoma que produce la sexuación cuando se trata del reconocimiento del sexo pero no en uno sino en el Otro. La otra al acentuar y poner en juego su feminidad me ayuda a desenfundar mi masculinidad, y viceversa.

CELOS MASCULINOS Y FEMENINOS

Freud entendía los celos bien como proyección, bien como homosexualidad inconsciente, en una gramática de la vida amorosa que se deriva del complejo de Edipo. Esto surge de dos ideas de Freud:
la fascinación por el semejante, el rival me plantea en algún punto el encuentro conmigo mismo. Identificación narcisista con el objeto letal.
en la situación de celos la persona más amada deviene en objeto persecutorio, en perseguidor.
Según esta hipótesis, los celos masculinos se explican por la divergencia situada ahora en el goce de la mujer. Se trata del "otro goce" del que ella no sabe nada y que excede el inconsciente. Es el desencuentro sin remedio con el hombre, que no quiere saber nada por el horror a la castración.
Los celos femeninos en la mujer también provienen de su elaboración del complejo de Edipo, para Freud porque la verdadera mujer es la que ha abandonado a la madre como objeto para orientarse hacia el padre.
Para Lacan, hay una lógica que distribuye las posiciones sexuadas: será hombre a condición de tener el falo y no ser el falo, y una mujer será el falo, a condición de no tenerlo. Obtiene el signo de que lo es a condición de hacerse desear por el hombre. Ella al convertirse en el falo se convierte en el objeto de deseo, de poder, el objeto que organiza el lenguaje, la vida toda. Si el deseo del hombre no le rinde homenaje, si lo que el hombre le devuelve es que ni lo tiene ni lo es, ella se deslizará por una grieta abierta.
Un esfuerzo de simetría podría hacer suponer que la degradación de la vida erótica determina los celos en la mujer. Por el contrario, ellos derivan tanto para el hombre como para la mujer, de la propia sexualidad femenina. Lo que alimenta el síntoma es la dimensión de cómo reconocer eso que habita en el Otro.
Los celos tienen que ver con la posesividad, con aquello que se siente como personal y privativo, del mismo modo que una persona se relaciona con sus tierras, sus propiedades o su ganado. Pero nadie puede sentirse celoso de su propiedad aunque pueda aplicar en su custodia un celo especial. Se sienten celos de las personas, concretamente de aquellas personas que se percibe que nos pertenecen como el ganado o la tierra y que pueden escapar de nuestra influencia y de nuestro lado para irse con un mejor postor. Sobre todo se sienten celos de las parejas, unos celos que incluyen lo sexual si se dan entre parejas sexuales y también una forma de celos que tiene que ver con la obligación de compartir con otros los cuidados de una persona muy especial o significativa (celos fraternales).
Freud llamaba a los primeros celos sexuales y a los segundos celos infantiles dado que es posible observarlos entre hermanos compitiendo entre si por los cuidados de la madre, aunque a esta conducta entre hermanos se les denomina frecuentemente celos, hoy se interpreta como rivalidad agonística, dejando el sustantivo celos para uso exclusivo de los celos sexuales.
La naturaleza psicopatológica de los celos, desde el punto de vista afectivo procede del temor: el temor de perder algo que nos pertenece, mientras que desde el punto de vista cognitivo es más bien una obligada tarea: el afán o inversión de tiempo o recursos que dedicamos para que esto no suceda. De entrada existe una diferencia entre los celos femeninos y masculinos, el temor del hombre es un temor "hacia los cuernos" o hacia la infidelidad de su pareja, mientras que el temor de la mujer es el temor a ser abandonada. La infidelidad de la mujer es para el hombre un temor atávico que es anterior a la ganancia de la confianza y que está asentado en la incertidumbre de su transmisión genética, mientras que en la mujer que carece por naturaleza de esa duda, su temor procede más bien de la posibilidad de ser desplazada por otra hembra, no tanto por la infidelidad ocasional del marido (que suele ser algo tolerable) sino por la posibilidad de que su pareja acabe por dejarla abandonada .

PERO QUÉ ES EL AMOR ENTONCES?
Freud, en el capítulo 7 de "Psicología de las Masas....."comienza refiriéndose al enamoramiento como una investidura de objeto de parte de las pulsiones sexuales. Pero en cuanto profundiza su análisis llega a la conclusión de que ese objeto, el ser "amado" sirve para sustituir un ideal del yo propio no alcanzado, y aquí entra en juego el narcisismo y con el tiempo, de persistir esta actitudel objeto se vuelve más valioso y grandioso, al llegar a poseer todo el amor de sí mismo del yo, y la consecuencia natural es el auto-sacrificio de éste.
El objeto se pone en el lugar del yo o en el lugar del ideal del yo.
¿No es este motivo suficiente para vivir con horror la posibilidad de perder al ser amado?
Si, pero el verdadero temor a la pérdida solo opera en el celoso ante la aparición de la nueva estrella de esta obra: el tercero.
El papá, el hermano, el amigo, el ex novio, el compañero de oficina que llama, el colega, el jefe. La prima, la secretaria, la alumna, la vecinita.
El tercero incluido....
Pero el primer herido no es nuestro amor, sino nuestro amor propio. ¿0yeron hablar de Narciso?



CONCLUSIONES
  1. Los celos son un afecto o emoción inevitable, y nacen en el momento en el que alguien o algo interfiere e intenta romper aquella fantasía por la cual creemos ser Uno con el 0tro (la madre). Los celos pueden ser una reacción natural ante la posible pérdida de nuestra pareja. Lo que determinará que los celos sean patológicos o normales será su intensidad, la reacción que provoquen y el hecho de que se deban a una causa justificada o infundada.
  2. La celopatía, enfermedad de celos, tiene su origen en la misma personalidad del celoso; es como si quedara fijado en la posición esquizoparanoide (Melanie Klein) dominado por el miedo al ataque y a la pérdida.
  3. Los celos pueden ser el emergente de deseos de infidelidad proyectados en el otro/a.
  4. La fascinación por el tercero es interpretado por Freud en algunos casos como una expresión de homosexualidad reprimida. Esto se debe a que nos identificamos con el rival o adversario, al cual también envidiamos y queremos sentir su placer, pero por otro lado también tenemos una identificación parcial o total con nuestra madre, y nos resuena su placer también.
  5. Los celos son una señal de debilidad, y están relacionados con la falta de confianza en si mismo del sujeto celoso, cuya autoestima depende excesivamente de su pareja (recordemos a O. Fenichel cuando se refiere a la provisión fundamental de suministros narcisisticos del lactante por parte de su madre, y la sensación de peligro de muerte que surge de la suspensión de los mismos. A esto se refiere también Hugo Pisanelli en la entrevista de este mismo trabajo al calificar como vínculo de sobrevivencia el que se establece entre el bebé y la madre en sus primeros tiempos de vida.
  6. El celoso patológico es aquel cuyo accionar movido por los celos hace sentir a él y a su pareja, que desciende la calidad de vida de ambos, o sea que la existencia de la pareja deja de ser un ámbito de comedia para pasar a ser una tragedia diaria.
  7. La envidia es querer tener, los celos son un querer retener; las entrevistas realizadas coinciden en que el tipo de relación que el bebé establezca con la madre y la forma en que tramite en su psíquis las sensaciones de plenitud y de abandono, son la plataforma fundamental para la crianza de un celoso voraz o no.
  8. La angustia y la desesperación del celoso surgen del querer inútilmente controlarlo todo, y la impotencia que sufre al descubrir que es imposible. Siempre habrá un factor externo intentando interaccionar con el objeto de deseo que lo desvela y que cree propio.
  9. Su alivio sobrevendrá al entender que puede prescindir de ese objeto de deseo y seguir viviendo o cambiarlo por otro, y que nadie ni nada podrá satisfacerlo totalmente.
  10. Los celos es un tipo de emoción y la Psicología Social en este sentido dice que puede funcionar como un mecanismo de defensa y de protección de la estabilidad de las parejas. Con un exceso de celos, entras en el campo de la patología, el otro extremo seria la indiferencia que también tendría consecuencias negativas, o sea que un mínimo manejo de emociones de celo ayuda a mantener a la pareja viva
  11. El rival puede ser un mediador, un motor pulsional del deseo, cuando el celoso necesita la aparición de ese tercero para poder desear al objeto.
  12. La función de la cura o alivio del celoso que sufre y hace sufrir a su pareja en un grupo de reflexión u autoayuda consiste en hacerle reconocer que él y el coordinador no hacen UNO. También desactivar la fantasía de que nuestro objeto de deseo es necesariamente objeto de deseo de otro imaginario que pugna por quitárnoslo.
http://www.monografias.com 


Fraternalmente

Luis Romero Yahuachi

domingo, 16 de julio de 2017

NIÑO CON  MITAD DE CEREBRO.
NADIE PUEDE CREER QUE ESTÉ VIVO


¿Recuerdas a Jaxon Buell, el pequeño niño que nació con sólo el 20% de su cerebro?



Hace algunos meses se hizo viral la noticia de Jaxon Buell, pues su nacimiento es considerado un milagro de la medicina. El encantador pequeño nació con un cráneo muy reducido que evitó que su cerebro se desarrollara naturalmente, creciendo solamente un 20% en comparación con los de los niños saludables.




Al nacer, los médicos no pudieron explicar la causa de la malformación del pequeño Jaxon. Afirmaban que él sólo sobreviviría algunas horas o como máximo unos días; sin embargo, la salud actual de este angelito luchador ha sorprendido al mundo entero.

Su diagnóstico es una extraña enfermedad llamada Microhidranencefalia.




Cuentan los padres: ¨Desde el inicio, los médicos identificaron que algo andaba mal, pues en los ultrasonidos podía apreciarse que el cerebro de Jaxon no estaba desarrollándose adecuadamente. Nos recomendaron suspender el embarazo, pero nunca estuvimos de acuerdo, pues nosotros estamos completamente en contra del aborto¨.




Afortunadamente, y a pesar de todos los pronósticos, Jaxon sigue sobreviviendo, y no creerás lo bien que luce después de varios meses de dejar el hospital. Es una verdadera maravilla,  y por eso lo llaman ¨El Niño Milagro¨.





Debido a que los pacientes que sufren el mismo trastorno de Jaxon, tienen una esperanza de vida muy corta, sus padres se han visto  en la necesidad de abrir una campaña de apoyo en Facebook para pagar el costoso tratamiento de su adorado hijo.



Actualmente han logrado recolectar más de 150 mil dólares, equivalentes a más de un millón de pesos.




La mejoría de Jaxon es sorprendente. Ha logrado aprender muchas cosas, por ejemplo: caminar, emitir palabras, y disfrutar de la vida al máximo , tal y como cualquier niño del mundo debe hacerlo.




 QUE ES LA MICROHIDRANENCEFALIA

Jaxon Buell nació  el 17 de agosto de 2014 con solo un 20% de su cerebro y sin la gran mayoría de su cráneo. Cuando nació, su piel tenía un color entre azul y negro, y el cordón umbilical estaba envuelto alrededor de su cuello. Los médicos no tenían ni idea de lo que pudo haber causado un defecto tan grande, pero advirtieron a sus padres que probablemente sobreviviría unas horas o unos días a lo sumo. Hoy, Julio 2017, Jaxon tiene dos años y 11 meses de edad y se opone obstinadamente a su sombrío pronóstico. Para un niño del que nunca se esperaba que pudiera caminar, hablar, oír o ver, está desafiando las expectativas y está aprendiendo a agarrar y sujetar cosas. Incluso puede decirle a sus padres: “Os amo”.
Muy poco se sabe sobre este defecto, excepto que la mayoría de los bebés que nacen con ella solo sobreviven unos días. Los médico siguen hoy día sin saber cuál fue la causa en el caso de Jaxon. Su padre Brandon dijo lo difícil que les ha sido criarlo: “Hay días difíciles y desafiantes. Hay días que se rompen nuestros corazones cuando lo vemos pasarlo mal, pero lo que nos ha animado mucho es ver que puede respondernos, y es realmente increíble”. 


 VIDEO: https://www.youtube.com/watch?v=CpUzO0AXTPs


http://www.vuntu.guru/2017/07/asi-luce-hoy-el-nino-que-nacio-con-la.html

Fraternalmente
Luis Antonio, Romero Yahuachi

sábado, 20 de mayo de 2017

RENUNCIA MENTAL


“LA RENUNCIA MENTAL COMO HERRAMIENTA PARA SER MÁS FUERTES EMOCIONALMENTE”.
Resumen de la conferencia de 
Rafael Santandreu en Can Déu el 30/05/2011.



La renuncia mental es algo muy bueno para nuestra salud mental. En la renuncia hay un gran poder para sanar nuestra cabeza. Cuando hablamos de renuncia nos suena a religión y de hecho los monjes van con túnicas porque renuncian a las ropas, van descalzos porque renuncian a los zapatos, se cortan el pelo porque renuncian a tener pelo… Los filósofos griegos también  hablaban de la renuncia.

El gran problema por el cual estamos infelices, ansiosos, deprimidos… es porque nos exigimos mucho. Tengo que…, nos ponemos exigencias sobre nosotros mismos, también sobre los demás y sobre la realidad: “Los trenes deberían llegar a tiempo, especialmente cuando los cojo yo…” La realidad es como es y está bien que sea así. Cuando nosotros nos ponemos tantas exigencias empezamos a tener un diálogo interno del siguiente estilo:

-       “Debo hacer las cosas bien, la gente me debe tratar bien, todo me debe salir bien”.

-       “Me gusta tanto, tanto que lo necesito para vivir y si no lo tengo no lo puedo aguantar”.

Es importante no necesitar, desear está bien pero no necesitar: “Deseo un Ferrari, pero no lo necesito”. El problema está cuando se necesita. Lo único que necesitamos es la comida y la bebida del día, una vez tenemos cubierto eso todo lo demás son extras.
Se trata de necesitar poco. No sólo no tenemos que necesitar las cosas materiales, también lo no material. No necesitamos a nadie que nos ame, no necesitamos ser listos, no necesitamos tener amigos… “Me gustaría tener amigos pero no los necesito”. No nos pone mal el hecho de no tener amigos sino lo que nos decimos a nosotros mismos sobre no tener amigos: “Como no tengo amigos o pareja, nadie me quiere y me lo merezco”.

La clave de la salud mental es necesitar poco, desear pero no necesitar. Cada vez que nos creamos una necesidad nos hacemos daño a nivel psicológico porque si no tengo eso que necesito tanto, lo voy a pasar muy mal. Y lo que es curioso, que si consigo eso que estoy necesitando tanto, cuando lo consiga, tampoco voy a estar bien porque no voy a soportar la idea de perder eso que he conseguido y voy a poner mucha tensión en todo, aparecerán los celos o hipercelos…

“Sólo podemos disfrutar de lo que podemos prescindir, si creo que no puedo prescindir ya no puedo disfrutar”.

Por ejemplo nos regalan un anillo de un millón de euros. Como anillo no nos sirve nos va a causar más problemas que otra cosa. Sólo podremos disfrutar cuando pensemos que si ese anillo se pierde tampoco sería tan grave. Cuando creemos que necesitamos algo tenemos un problema.

A veces nos decimos cosas como “Me lo tengo que pasar muy bien” y con este pensamiento podemos pasar unas vacaciones con mucho estrés y mucha tensión y disfrutando muy poco.

Las cosas que no tengo las puedo desear con moderación y las que tengo ser capaz de renunciar. Así por ejemplo, si pierdo el trabajo no lo veré tan grave porque podré ser igualmente feliz y cuando nuestro jefe nos haga alguna crítica no lo veremos tan grave.

Igualmente nos pasa con la pareja, si creo que necesito a mi pareja y tengo algún problema lo voy a exagerar porque pensaré que se tiene que arreglar o sí o sí y sacaremos el cañón contra nuestra pareja. No solucionaremos nada, habremos empeorado las cosas y el problema seguirá. En pareja los problemas se magnifican cuando crees que necesitas a la pareja. No hay nada mejor que practicar la renuncia mental.

Hay que renunciar mentalmente a casi todo, mentalmente puedo imaginarme que me despiden del trabajo, que pierdo mi pareja. Intentaré imaginarme que aunque me ocurriera todo eso yo aún podría hacer cosas maravillosas por mí y por los demás.
También es bueno renunciar a cosas psicológicas como ser listo, ser guapo, a la salud, a tener dolor, a estar cansado, a  la enfermedad que produce una gran molestia, a síntomas fantasmas que desarrollamos…

Hay que aceptar esos dolores, esas molestias, esos inconvenientes y darnos cuenta que aún podemos ser felices. Incluso esa molestia nos puede permitir descubrir otras cosas que teníamos olvidadas. Comprender que con ese dolor aún puedo hacer cosas maravillosas, entonces seguiré teniendo ese dolor pero ya no estará en un primer plano, por lo tanto nuestra vida mejora.

Hay que renunciar a estar bien, la renuncia la tenemos que hacer de cosas materiales, psicológicas y de la salud.

Un ejemplo de alguien que ha hecho esto es Sephen Hawking, él dice que era un estudiante mediocre y que nunca hubiera sido lo que es ahora si no le hubiera pasado lo de su enfermedad: “No podré hacer muchas cosas, pues más vale que me concentre en otras”.
Si el dolor tiene un significado el dolor disminuye. Cuando tenemos un dolor lo rechazamos y así lo que conseguimos es amplificarlo, lo podemos amplificar un 80% o más. Si practicamos la renuncia lo que hacemos es que lo bajamos físicamente y por tanto anímicamente no nos afecta tanto. Podemos intentar quitar el dolor con un especialista, pero en el caso que no desaparezca hay que aceptarlo y así nos servirá para mejorar nuestra vida en otros aspectos.

Siempre hay una parte psicológica del dolor. A veces tenemos recaídas y volvemos a estar mal y es porque estamos rechazando otra vez el dolor.

Tenemos por tanto que practicar la renuncia. Nos tenemos que visualizar renunciando a cosas. Hay una reflexión que está muy bien practicar que es “la reflexión del indigente”. Es reflexionar que siendo un indigente estaríamos bien porque podríamos hacer cosas maravillosas por mí y por los demás: Aprender, estudiar, cuidar mi cuerpo y mi mente, cuidar a mi familia… todo mental Es y así renunciamos a todas las cosas que tenemos. Esta reflexión va muy bien para no tener miedo a los temas relacionados con el trabajo, porque entonces tenemos claro que si pasara algo con el trabajo y lo perdiéramos podríamos ser igualmente felices. Es bueno practicar esta reflexión 20 minutos al día.
Todas las ansiedades vienen porque creemos que necesitamos algo y que no podemos prescindir de eso.

Si reflexionamos cuando nos pasa algo: “Voy a intentar arreglarlo pero si no pudiese arreglarlo, sea lo que sea, no sería el fin del mundo”. Practicando ésto nos calmamos y entonces ya estamos más relajados para buscar la mejor solución a nuestro problema y “si no se solucionara, no sería el fin del mundo, ya veríamos lo que hacemos, pero no va a ser el final”.

Tenemos muchos ejemplos de personas que sin nada pueden ser felices: los monjes budistas e hinduistas que dedicados sólo a la oración son súper felices, no necesitan estar entretenidos para estar bien.

Cuando nos relajamos y se nos va la ansiedad y la tristeza, entonces nos entran ganas de hacer cosas divertidas, sin miedo a que salgan mal, haces las cosas disfrutando.

En esta vida no hay que tenerle miedo a nada porque lo peor que nos puede pasar es que nos muramos y eso ya lo tenemos asegurado, por tanto no nos tenemos que preocupar de nada. Entonces es cuando nos relajamos y empezamos a disfrutar. La renuncia mental nos permite salir a la vida y jugárnosla.

Otro ejemplo de que no necesitamos nada para ser felices son las monjas de clausura, no tienen nada pero son muy felices. Si que tienen paz interior, gran dedicación a la espiritualidad, una gran amistad, hacen muchas cosas pero a un ritmo agradable, disfrutando… Son verdaderas profesionales de la renuncia. Nosotros tenemos que practicar la renuncia aún con más fuerza que los religiosos porque tenemos más a mano las necesidades y podemos caer en ellas más fácilmente.